Tiempo de Cuaresma (leer más)

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y finaliza el Domingo de Ramos. La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo. Es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

¿Por qué ayunamos?

El ayuno sirve para avisar al cuerpo, estómago y apetito que nuestro espíritu domina la vida. Cuando cambiamos el tiempo que gastamos en comer por tiempo en la presencia de Dios podemos recibir beneficios poderosos espirituales, Mateo 17, 21. También hay muchos médicos que reconocen que el ayuno regular hace bien al cuerpo.

¿De verdad tenemos que ayunar?

En Mateo 6,16-18 Jesús asume que sus seguidores ayunarán de vez en cuando. Dice “cuando ayunas,” no “si ayunas.” El ayuno es algo que se halla en las vidas de los creyentes desde los primeros días.

Hace falta una motivación correcta. El ayuno no tuerce el brazo de Dios para que te dé algo que quieres. No te ayudará a hacer lo tuyo, esto se llama una huelga de hambre.

¿Cuándo deberíamos ayunar?

Hay muchas ocasiones en la Biblia cuando la gente ayunó individualmente o todos juntos:

  1. Al enterarse de noticias malas, Nehemías 1.4; 2 Samuel 1,12
  2. Cuando familia, amigos o la gente está enferma, 2 Samuel 12.16, Salmo 35.13
  3. En tiempos de luto, 1 Samuel 31.13; 2 Samuel 3.35.
  4. Cuando hay un peligro, Ester 4.16, Daniel 6.18. Hechos 27.33-34
  5. Cuando amenaza un desastre, Jueces 20.26; 2 Crónicas 20.3. Joel 1.14; 2,12-15
  6. Cuando un juicio divino está cerca, Jeremías 36.9, Jonás 3.5-10.
  7. Antes de un viaje, Esdras 8.21-23.
  8. En confesión pública de pecado, Nehemías 9.1-2, 1 Samuel 7.6.
  9. Como un arrepentimiento personal, 1 Reyes 21,27-29, Esdras 10,6
  10. Como parte de una intercesión, Daniel 9,3
  11. Respondiendo a una revelación de Dios, Daniel 10.1-3, Hechos 9,9.
  12. Al reconocer de un ministro o como parte del envío de un misionero, Hechos 13.3, 14.23.

¿Qué hacemos en un ayuno?

Oramos, Daniel 9.3, Jeremías 14,12.

Nos humillamos, Deut. 9.18; Neh. 9,1.

Leemos las Escrituras, Jeremías 36.6.

Diferentes clases de ayuno

Para empezar por qué no pierdes una comida para orar, o podrías ayunar desde la cena hasta la próxima cena.

Normalmente tienes que beber aún más, raramente ayunas de agua.

Podrías ayunar de cosas dulces y lujos como Daniel ayunó así tres semanas, Daniel 10.2-3. Te conviene a menudo ayunar de la tele, y quizás de deportes o las relaciones matrimoniales para que busques más a Dios. 1 Cor. 7.5.

Para David, los discípulos de Juan, Ana, Pablo y Cornelio el ayuno era un estilo de vida. Salmos 109.24; 69.10; Mateo 9.14; Lucas 2.37; Hechos 10.30; 13.3, 14.23; 2 Cor. 11.27.

El ayuno verdadero

En Zacarías 7,5-6 el Señor preguntó a personas y sacerdotes si ayunaban por él, o ¿si tuvieron otra agenda? El ayuno que se ve en Isaías 58,1-5 definitivamente no agradó a Dios. Incluso durante su día de ayuno ante el Señor, la gente se aprovechaba de sus obreros, discutiendo, dando palizas el uno al otro, siendo hipócritas e intentando chantajear a Dios, quejándose y negando sus órdenes. Dice Dios, “Así ni siquiera pensar que os voy a escuchar desde lo alto”.

¿Qué tipo de ayuno agrada a Dios?

Dios dice en Isaías 58,6-12, “Así es el ayuno que he escogido”, y nos los recomienda a nosotros.

Este tipo de ayuno casi no tiene que ver con la negación de la comida, más bien trata de negarte a ti mismo escogiendo vivir por Dios y por otros. No dura solo un día más bien es un ayuno para toda la vida tan largo como vivamos.

Dios nos pide que ayunemos así:

Desatar las ligaduras de impiedad. Soltar las cargas de opresión. Dejar ir libres a los quebrantados. Romper cada yugo. Partes tu pan con el hambriento. Albergues a los pobres errantes. Cubrir el desnudo al verle así. No esconderte de tu hermano. Quitar el yugo de en medio de ti, el dedo amenazador y el hablar vanidad.

Este tipo de ayuno puede cambiar el mundo aunque trae consigo mucha demanda espiritual, emocional y material. Pero ve cómo Dios apoya milagrosamente a los que se atreven a negarse para vivir en favor del pobre y oprimido.

  • Tu luz vendrá como el alba.
  • Tu sanidad aparecerá pronto.
  • Tu rectitud irá delante de ti.
  • El Señor será tu retaguardia.
  • Cuando clames, el Señor contesta.
  • Cuando pides ayuda, Dios te dirá, “Aquí estoy yo”.
  • Tu luz subirá en la oscuridad.
  • Tu noche será como el mediodía.
  • El Señor te guiará siempre.
  • Satisfará tus necesidades.
  • Dará vigor a tus huesos.
  • Serás como un jardín bien regado.
  • Serás un manantial que fluye.
  • Tu descendencia reconstruirá las ruinas antiguas.
  • Repararás y restaurar la sociedad.
  • También Ve Zacarías 7.8; 8,16-19

(Tomado de: www.worldchristians.org/espanol/42ayuno)